sábado, 23 de abril de 2016

Mucho ruído... y protocolo también.

   Acepto el reto de ProtocolBloggersPoint. Ya que se honra a los máximos exponentes de los idiomas español e inglés, he intentado encontrar pasajes donde se trate el ceremonial, pero también se dé una conexión entre ambas naciones. Como en Gabinete de Protocolo se me han adelantado para mencionar una de las "Novelas Ejemplares" de Cervantes que cumpliría perfectamente ese cometido, "La española inglesa", he meditado un poco más y recordé que en la hilarante y mordaz "Mucho ruido y pocas nueces", dos príncipes de Aragón son elegidos por el dramaturgo inglés para formar parte de su elenco.

Hoy se conmemora el cuarto centenario de la muerte de ambos genios de la literatura universal.

   Así pues, primera intención cumplida. Sólo resta encontrar momentos o referencias protocolarios y ceremoniosos, para satisfacer el citado desafío planteado por "las pebeperas". No hay demasiados, y no están profusamente descritos, al tratarse de una obra de teatro en vez de una novela, pero algunos podemos encontrar.

   - El recibimiento: Dos príncipes de Aragón llegan a casa del gobernador de Mesina (Sicilia) y éste sale de su morada a recibirlos, como aconseja la dignidad de aquéllos.

MENSAJERO.—Don Pedro se acerca. 
(Entran DON PEDRO, DON JUAN, CLAUDIO, BENEDICTO, BALTASAR y otros). 
DON PEDRO.—Querido signior Leonato, salís al encuentro de vuestra incomodidad. La costumbre del mundo es evitar gastos, y vos vais en busca de ellos. 
LEONATO.—Jamás entró en mi casa la incomodidad en figura de vuestra gracia, pues cuando la incomodidad se marcha, el bienestar se queda; pero cuando vos me abandonáis, la tristeza permanece y la ventura es la que nos da su adiós. 
DON PEDRO.—Aceptáis vuestra carga demasiado gustosamente.

Primera página de la edición de 1600


   - La precedencia: El gobernador, como anfitrión, quiere ceder la entrada primero a su ilustre visitante, quien declina el privilegio y opta por que entren juntos.

DON PEDRO.—He aquí el resumen de todo, Leonato: signior Claudio y vos, signior Benedicto, mi querido amigo Leonato nos invita a todos. Le he comunicado que nos quedaremos aquí un mes cuando menos y él desea cordialmente que algún acontecimiento prolongue nuestra estancia. Me atrevo a afirmar que no es hipócrita, sino que lo desea de corazón. 
LEONATO.—Si lo jurarais, señor, no juraríais en falso. (a DON JUAN.) Permitidme que os dé la bienvenida, señor. Habiéndoos reconciliado con el príncipe vuestro hermano, os debo toda clase de atenciones. 
DON JUAN.—Os lo agradezco. No soy hombre de muchas palabras, pero os lo agradezco. 
LEONATO.—¿Place a vuestra gracia pasar el primero? 
DON PEDRO.—Vuestra mano, Leonato; pasaremos a la vez. 

Un baile de disfraces en honor de los ilustres invitados da comienzo al enredo.
Escena de la película de MGM.

   - Los tratamientos: al príncipe de Aragón, ya hemos visto, le llaman "Vuestra gracia", pero también, lógicamente, "Vuestra alteza". A Claudio se le llama directamente "conde" y al gobernador, "signior".

(Vuelve a entrar DON PEDRO). 
DON PEDRO.—¿Qué secreto os detiene aquí que no habéis acompañado a Leonato a su casa? BENEDICTO.—Quisiera que vuestra alteza me constriñese a hablar. 
DON PEDRO.—Te lo ordeno por tu obediencia de súbdito. 
BENEDICTO.—Ya lo oís, conde Claudio. Puedo guardar un secreto como un mudo; estad convencido de ello. Pero la obediencia... Fijaos bien; se trata de la obediencia... Está enamorado. ¿De quién? Eso es lo que debe preguntarme ahora vuestra gracia. Advertid cuán breve es la respuesta: de Hero, la hija menor de Leonato.

"Claudio, deceived by Don John, acuses Hero"
Marcus C. Stone
 
  - Etiqueta nupcial: se describe perfectamente el vestido de novia de Hero.

MARGARITA.—Hallaría precioso este nuevo añadido, si el cabello fuera un poco más oscuro. En cuanto al vestido, a fe que está confeccionado a la última moda. He visto el de la duquesa de Milán, que tanto ensalzan. 
HERO.—¡Oh! Dicen que excede a toda ponderación. 
MARGARITA.—Por mi fe, es una bata de noche al lado del vuestro: tela de brocado, acuchillada, con pasamano de plata, guarnecida de perlas, con manga al costado y manga perdida; la falda, orlada con brocadillo azulado; pero en cuanto al corte fino, singular, gracioso y elegante, el vuestro es diez veces preferible. 
HERO.—¡Dios me dé alegría para lucirlo! 

Diseño de vestuario para el vestido de novia de Hero.
Shakespeare Company.

   - Cortejo nupcial: los novios no llegan por separado a la iglesia, sino que los caballeros vienen a recoger a la novia a su casa y luego van todos hacia el templo.

ÚRSULA.—Daos prisa, señora. El príncipe, el conde, el signior Benedicto, don Juan y todos los galanes de la ciudad vienen por vos para llevaros a la iglesia. 
HERO.—Ayudadme a vestir, querida prima, querida Marga, querida Úrsula. (Salen.) 
(Entra un MENSAJERO.) 
MENSAJERO.—Señor, os aguardan para que entreguéis vuestra hija a su esposo. 
LEONATO.—A sus órdenes. Voy ahora mismo. (Salen LEONATO y el MENSAJERO.) 

Boda de Claudio y Hero. La presencia de Don Juan (Keanu Reeves) es clave.

   - Protocolo funerario: para que el conde Claudio le devuelva la conducta póstumamente a Hero, queda claro cómo ha de hacerse. Primero, panegírico reparador de su honra y después, himno solemne. Al llegar el alba, se termina la vigilia por Hero.

(Interior de una iglesia. Entran DON PEDRO, CLAUDIO y acompañantes, con música y cirios.) 
CLAUDIO.—¿Es éste el mausoleo de Leonato? 
UN SEÑOR.—Éste es, señor. 
CLAUDIO.—(Leyendo un rollo.) Muerta por lenguas calumniadoras fue la Hero que aquí yace: la muerte, en recompensa con sus agravios, le otorga fama inmortal. Así, la vida que murió con la infamia, vive en la muerte con fama gloriosa. Pende aquí, sobre la tumba, para loarla cuando yo enmudezca. Ahora, músicos, tocad y cantad vuestro himno solemne.
CANCIÓN Perdona, diosa de la noche, a aquellos que mataron a tu doncella andante; por ello con cantos de dolor se reúnen en torno de su tumba. Medianoche, asóciate a nuestros lamentos; ayúdanos a suspirar y a gemir, tristemente, tristemente. Tumbas, abríos y ceded vuestros muertos, hasta que la muerte sea manifestada, tristemente, tristemente. Ahora, ¡buenas noches a tus restos! Todos los años cumpliré este rito fúnebre. 
DON PEDRO.—Buenos días, maeses. Apagad vuestras antorchas. Los lobos han hecho ya sus presas, y, mirad, el día gentil, nuncio de las ruedas de Febo, varetea de manchas grises el Oriente adormecido. Gracias a todos, y dejadnos. 

"The penitent Claudio, Don Pedro, etc. at the supposed tomb of Hero".
Alexandre Bida.

   - Reverencia: dejo para el final una de las más icónicas parrafadas de Beatriz, donde, además, se trata la reverencia que hará la hija a su padre, respondiendo a sus consejos. Un tanto irónicamente, eso sí.

ANTONIO.—(a HERO.) Bueno, sobrina; confío en que os dejaréis guiar por vuestro padre. 
BEATRIZ.—Sí, a fe; el deber de mi prima es hacer una reverencia y decir: «Como os guste, padre». Pero, sobre todo, prima, que sea buen mozo; o de lo contrario, haced otra reverencia y decid: «Padre, como a mí me guste». 

"Beatrice overhears Hero and Ursula"
John E. Sutcliffe.

   Así pues, incluso en una comedia romántica de enredo con tintes de melodrama y donde lo más abundante son los diálogos lacerantes entre Benedicto y Beatriz, no se puede evitar encontrar alguna que otra pincelada protocolaria. Otro atractivo más para adentrarse en su trama.

   En cualquier caso, lo importante es disfrutar de las obras, clásicas o no, cómicas o no, puesto que todas son cultura y proporcionan unos niveles de entretenimiento más allá de toda duda. Y no han sido pocos los que han encontrado su vocación leyendo un libro. Sin ir más lejos, mi devoción por el mundo protocolario nació con "El protocolo hoy" de María Rosa Marchesi, como ya he dicho infinidad de veces. Así pues... ¡feliz Día del Libro, y felices momentos en compañía de nutridas páginas!

   Como siempre, en el medio está la virtud.

Imágenes de Google.





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